Proyectan en el Centro Georges Pompidou cinco cintas del artista mexicano Teo Hernández



Con un ciclo inédito de cinco proyecciones, el Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou de París rindió tributo a Teo Hernández (1939-1992), al tiempo que dio a conocer la obra del director mexicano, cuyo universo es tan imponente como extraño.

Verdadero cinéfilo autodidacta, Teo Hernández realizó más de un centenar de películas desde finales de la década de 1960 hasta su prematura muerte en 1992.

Teo Hernández nació en la Ciudad de México, donde creó el Centro Experimental de Cinematografía (CCA), entre otras iniciativas artísticas.

A partir de 1966 vivió y trabajó en París donde colaboró y fue co-fundador de Métro Barbès Rochechou (1980) un colectivo artístico experimental que integró la obra de Stéphane Martí, Maria Klonaris, Katerina Thomadaki, Michel Nedjar, y Lionel Soukaz.

Teo Hernández es presentado como una de las figuras más extravagantes de la escena experimental francesa de los setenta y ochenta, periodo marcado por el surgimiento del cine corporal, una práctica de investigación profunda sobre el género y las identidades corporales.

Influido por esa nueva estética, su obra es altamente gestual y profundamente poética, se encuentra atravesada por el imaginario de dos culturas -la francesa y la mexicana-, y las motivaciones de una búsqueda sin límite entre éstas.

En este sentido, Teo Hernández hizo de París el tema central de muchas de sus películas, al recrear un espectáculo de la vida cotidiana en la calle: un teatro al aire libre que sirvió como territorio que el realizador exploró cámara en mano.

El cineasta mexicano dejó un patrimonio visual invaluable para el Estado francés y un testimonio único de esta ciudad de la que era especialmente aficionado por el contraste de sus barrios.

Como parte de este programa cinematográfico –organizado con motivo del proyecto de preservación digital de su obra–, tiene lugar el seminario de investigación El lenguaje de Teo, organizado por la Villa Vassilieff, del 19 al 23 de abril.

El lenguaje de Teo forma parte de un proyecto más amplio titulado Teo Hernández: estallar la realidad, un proyecto curatorial realizado por las mexicanas Andrea Ancira y Regina Tattersfield como parte de la residencia artística Pernod Ricard Fellowship.

Para este proyecto, las curadoras crearon un programa conformado por expertos, investigadores, curadores y artistas relacionados con el cine y los temas abordados por el artista neo-vanguardista mexicano.

Luego de meses de profunda investigación de los archivos de su trabajo tanto en México, como en Francia -y conscientes de la naturaleza transterritorial de este proyecto-, construyeron un diálogo crítico sobre la vida y la obra del cineasta mexicano.

Explorar, discutir y abordar sus películas partiendo de las teorías de la percepción visual, la filosofía, pasando por el cine experimental, el performance, los estudios y la historia del arte, es el propósito de este doble programa que dedican tanto el Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou, como la Villa Vassilieff a la obra de este artista mexicano que vivió en París la mayor parte de su vida.

Entre los archivos consultados se incluyen 200 películas de diferentes longitudes (de 7 segundos a 300 minutos) y tamaños (8, Super8, 16mm, video), diapositivas, fotografías, y 23 diarios y notas en donde desarrolla su pensamiento, resultado de su propia experiencia artística.

Esta investigación será un elemento clave para la realización de un proyecto curatorial de la misma naturaleza que se pretende desarrollar en el Centro de la Imagen en la Ciudad de México a partir de marzo del 2017.

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