Cárdenas, Peña y la renta petrolera

Rodrigo Huerta Pegueros*

In Memoria a Luis Diaz Diaz, un amigo entrañable

Cuando el presidente Enrique Peña Nieto presentó a la nación su iniciativa energética donde se propone reformar los artículos 27 y 28 constitucionales, tomo como bandera la figura del general Lázaro Cárdenas del Río, quien hace 75 años expropio la industria petrolera.
 Sin embargo, la utilización del recurso discursivo del general Cárdenas donde expuso los motivos que lo impulsaron a tomar  la decisión expropiatoria, dejó plenamente asentado que los recursos provenientes del petróleo serían exclusivamente para beneficio de los mexicanos y por lo tanto, sería el gobierno federal el garante de su exploración, extracción y comercialización. Dejó asentado que la iniciativa privada nacional solo podría suscribir contratos para prestación de servicios y nada más.
Esta filosofía patriótica y nacionalista del gobierno cardenista fue norma respetada por los gobiernos que le precedieron a la vez que fue enriquecida con candados constitucionales para evitar que etanto empresarios nacionales como extranjeros se convirtieran en beneficlarios de la llamada renta petrolera.
No olvidemos que a pesar de todo lo que se diga la renta petrolera ha servido al paso de las décadas para detonar el desarrollo nacional, fortalecer la economía y promover el bienestar de las clases menesterosas del país.


Gobernantes de diferentes grupos sociales y filosóficos provenientes del PRI—inluído el presidente Salinas de Gortari—se opusieron determinantemente a aprobar cualquier modificación constitucional que allanara el camino para la participación de la iniciativa ´privada extranjera en el sector energético..petróleo, gas y electricidad—por lo que ahora sorprende a propios y extraños la forma como el presidente Peña Nieto trata de nulificar lo que por décadas los mexicanos hemos conservado como patrimonio nacional.
Para nadie fue una novedad que el Partido de Acción Nacional haya presentado ante el Congreso de la Unión su iniciativa privatizadora en donde abre de par en par las puertas para la participación de extranjeros en áreas de exploración y explotación del recurso petrolero.
La diferencia con la del PRI es que la única novedad sea que en lugar de otorgar el gobierno federal a los extranjeros contratos por producción lo haga vía contrato por utilidad compartida, lo cual no deja de ser una forma de entrega de parte sustancial de la renta petrolera que bien podría ahorrarse la nación si se pone en práctica la reforma propuesta por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano a través del Partido de la Revolución Democrática.
La verdad sea dicha.
El discurso del Presidente Peña Nieto ha resultado fallido, como fallido ha sido la forma de confundir a los mexicanos con la puesta en escena de la figura del general Cárdenas a quien se pretende vender hoy como un gobernante privatizador, cuando su postura fue clara en cuanto a reservar los hidrocarburos para beneficio de México.
Este lunes, el presidente de la República enviará desde Los Pinos su mensaje con motivo de su primer año de labores. En esta ocasión, seguramente hablará sobre los puntos mas sobresalientes de su gestión gubernamental y las diferencias que ha logrado identificar con su antecesor Felipe Cálderón Hinojosa, pero siendo también un momento propio para insistir en su propuesta legislativa para reformar la constitución y ofertar a empresarios y extranjeros su participación en la exploración y explotación del petróleo, utilizando como argumento principal el que los mexicanos no contamos con tenología de punta que nos facilite la extracción del petróleo que hoy se encuentra en aguas profundas.
Sin embargo, el ingeniero Cárdenas ha insistido de que no es necesario reformar la constitución apra lograr los objetivos planteados y de que los mexicanos bien podríamos sacar de aguas profundas el recurso sin otorgar parte de la renta petrolera a la iniciativa privada.
Las tres propuestas presentadas por el PAN, PRI y PRD están ahora en la cancha de los legisladores y particularmente en la c+amara de senadores, donde se debatirá a fondo y se votará en consecuencia.
Veremos ahora de que están hecho los legisladores y si puede más su inter´pes particular o partidista que el interés nacional. Por lo tanto, todos debemos estar atentos para proceder en consecuencia y de alguna forma hacerles ver a los representantes populares que de no actuar con visión de altura estaremos entregando parte de nuestro patrimonio a los nunca saciables señores del dinero nación al y trasnacional.

Periodista/Analista Político*

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