Cautiva la Orquesta y Coro Infantil y Juvenil Renacimiento durante magno concierto

Con una verbena espontánea concluyó el concierto de la Orquesta y Coro Infantil y Juvenil Renacimiento, la noche de este domingo 13 de abril, en el Auditorio Sentimientos de la Nación, en Chilpancingo, Guerrero.A lo largo de hora y media de concierto, el público y los jóvenes intérpretes entablaron una emotiva conexión, al grado de que ni músicos ni asistentes deseaban que concluyera la velada.






 Ante la petición general de una pieza más, fueron finalmente dos con las que bailaron y agitaron sus brazos, al compás del Danzón No. 2 de Arturo Márquez.

Conmovida, la directora invitada, Alondra de la Parra, se rindió ante el compromiso de 320 niños y jóvenes que demostraron su pasión. Hasta hace poco menos de dos años, ninguno de ellos sabía nada de música, ni mucho menos tocaba algún instrumento.
Con micrófono en mano, De la Parra destacó ante el auditorio, la importancia de un proyecto social y artístico como el emprendido en el estado de Guerrero, hecho que señaló como una experiencia que debe repetirse en todo el país.

El programa arrancó con una enérgica interpretación de Gloria in excelsis Deo, de Vivaldi, para continuar con la suavidad y calidez de la obra Ave Verum, de Mozart.

Detrás de los integrantes del coro se observaba una colorida escenografía con aves detalladas en acrílico, e inspiradas en la piezaAlas (a Malala) realizada por integrantes del Centro Cultural Faro Zapata en Acapulco, Guerrero.

El momento cumbre llegó con Amarilli, de Caccini en la que el solista Raúl Valle, de 21 años dio muestra de su potente voz barítona, mientras que en Caro mio ben, de Giordani, las niñas Karla Fonseca y Aries Angélica Cárdenas se escucharon de forma angelical.

Luego de un breve intermedio, el Danzón No. 2 de Arturo Márquez y las conocidas notas del Huapango de Moncayo entusiasmaron a los niños y niñas provenientes de las otras ocho agrupaciones musicales con las que cuenta el estado de Guerrero y que acudieron para apoyar a sus compañeros de la Orquesta Renacimiento.

Estos conjuntos musicales conforman el Sistema Estatal de Orquestas Renacimiento de Guerrero, el cual atiende a mil doce pequeños de diferentes puntos de la entidad y se trata de Ensamble en Movimiento Colosio, la Orquesta y Coro Bonfil, el Coro Casitas, la Orquesta Ometepec, la Orquesta Zihuatanejo, la Orquesta Yohuala, el Coro Bilingüe Huixtepec y el Coro Monumental Iguala.
El momento culminante de la presentación fue el estreno, en Guerrero de la pieza Alas (a Malala) compuesta por Arturo Márquez para el Programa México, Cultura para la Armonía, impulsado por el Conaculta y dedicado a todas las orquestas comunitarias.

La obra está dedicada a Malala Yousafzai, una joven activista de Pakistán que ha luchado por el derecho a la educación libre de niños y niñas y de quien se mostró un video en el que agradece al compositor mexicano la creación de la obra, saluda a los niños mexicanos y los invita a promover la igualdad y el respeto.
La cultura, herramienta más importante para la transformación social.

Minutos previos al concierto, sobre el escenario el secretario de cultura del estado de Guerrero, Arturo Martínez Núñez, manifestó que la cultura es la herramienta más importante para la transformación social.

“Hoy el sistema Renacimiento es una realidad… somos una gran familia que crea armonía cada tarde, teje belleza que lucha y que toca con un arsenal de violines, trompetas, partituras y lápices de colores”.

Alejandra Frausto, directora general de Culturas Populares del Conaculta, recordó que el Programa Nacional Cultura para la Armonía tiene su raíz en Guerrero.
Se trata de la Cultura como Herramienta de Transformación Social, basado en cinco puntos: Habitar el espacio público, a través del arte y la cultura; la atención a jóvenes y niños en situación de riesgo; fortalecimiento de la dignidad identitaria; el fortalecimiento a la economía familiar y; el combate al miedo en la recuperación de la confianza.

México, Cultura para la Armonía es una estrategia nacional desarrollada por el Conaculta, a través de la Dirección General de Culturas Populares, con el objetivo de posicionar el arte y la cultura entre niños y jóvenes como herramientas de transformación social en comunidades vulnerables.

La titular de Culturas Populares agradeció el trabajo de todos los maestros del sistema y de siete destacados solistas de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela que fueron invitados a impartir clínicas musicales a los miembros de la orquesta, como parte del trabajo previo al concierto. Se trata de Daniela Becerra (violín), Edgar Calderón (cello), Gaudí Sánchez (trompeta), Gonzalo Hidalgo (fagot), Moisés Medina (violín), Richard Urbano (viola) y Pedro Carrero (trombón). Vitorina López estuvo presente en representación de los 300 artesanos indígenas amuzgos, en su mayoría mujeres del municipio de Xochistlahuaca, de la Costa Chica de Guerrero, que realizaron las 903 camisas y huipiles del uniforme de la agrupación.

El bordado a mano en el cuello de las camisas de los niños representaba el agua, mientras que el bordado en los huipiles de las niñas se basó en el diseño característico usado por las mujeres de la comunidad. David de León, del colectivo de Artes Plásticas de la colonia Zapata, encargado de la escenografía y del diseño de Cine Sillita, proyecto que se inaugurará el 25 de abril en el campo deportivo de la Universidad Pedagógica Nacional de Acapulco con la proyección de películas al aire libre.

Además, Alva Cantor, del Colectivo de San Pablo del Monte, Tlaxcala, que exhibió 22 imágenes en el vestíbulo del Auditorio Sentimientos de la Nación, en el marco del Gran Concierto de la Orquesta y Coro Infantil y Juvenil Renacimiento.

También se encontraban presentes el coordinador del Sistema Nacional de Fomento Musical del Conaculta, Eduardo García Barrios y el director del Sistema Renacimiento, Amílcar Montero.

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