La artista Febe Corrales explora cualidades naturales de la terracota en el proyecto Heredad terrestre




La fuerza de la mujer y su relación con la tierra es explorada en el proyecto Heredad terrestre que con apoyo del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico (PECDA) actualmente realiza la artista visual Hogla Febe Corrales Alday.

La iniciativa consiste en un análisis visual y conceptual sobre la injerencia de la terracota en el proceso de abstracción escultórica, adhiriendo a su manufactura fragmentos de placas de grabado en metal solucionadas mediante técnicas de grabado en aguafuerte, aguatinta y patinas corrosivas.

Todo esto respetando la estética natural del material y aprovechando el juego creativo que la instalación, como disciplina independiente, puede aportar al momento de colocarla en galería.

En entrevista, la artista sonorense destacó que desde su inicio en las artes visuales su trabajo “ha girado alrededor de la mujer, no como víctima, ni cuerpo del delito, sencillamente como la fuerza que parece emular las cualidades de la naturaleza. Su capacidad de crear, sanar, regenerarse y emerger siempre fortalecida ante circunstancias de violencia que intentan socavarnos. Para mí este concepto viene implícito en un puñado de tierra”.

Por ello, dijo, para Heredad terrestre decidió elaborar piezas de terracota que usualmente tiende a relacionarse con la actividad artesanal, a fin de explorar las cualidades naturales de este material.

Adicionalmente, indicó que “como artista visual es mi intención desarrollar una propuesta que en combinación con la instalación establezca nuevos caminos hacia una ejecución más contemporánea, pero conservando la tradición y enalteciendo sus métodos técnicos”.

Con la beca del PECDA-Sonora, Febe Corrales pretende realizar 30 piezas de terracota con barro local, aunque en una última etapa de experimentación anexará “el método del torno y algo de grabado en lámina de acero”.

La artista sonorense celebró el apoyo del PECDA que, para este proyecto, le ha permitido producir con absoluta libertad creativa, sin la preocupación de trabajar a partir de modas o gustos ajenos.

Y es que, dijo, “en Sonora vivimos un entorno árido y no sólo en el sentido geográfico, sino sobre todo en lo cultural. Los alicientes económicos para la producción artística suelen ser a cuentagotas y más cuando se trata de temas sociales que producen urticaria en más de un galerista preocupado más por decorar salas que por educar públicos”.

Señaló que luego de un año de trabajo, tiempo de duración del apoyo del PECDA, las 30 piezas terminadas que conformarán Heredad terrestre serán expuestas en Casa Madrid de Hermosillo, Sonora.

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