En la Fonoteca Nacional realizan homenaje a Paz y Esperanza Águila




La Sala Murray Schafer de la Fonoteca Nacional fue sede de la Sesión de escucha El mejor dueto de América: Homenaje a las Hermanas Águila.

Se trató de un evento que rindió homenaje a las hermanas más célebres de la época del bolero: Paz y Esperanza Águila, quienes fueron llamadas “El mejor dueto de América”.

En el evento participaron Pável Granados, coordinador del Catálogo Música Popular Mexicana de la Fonoteca Nacional; la actriz Susana Alexander; la directora de cine María del Carmen de Lara y Lorena y Raquel, nietas de las Hermanas Águila. 

Pável Granados inició la sesión comentando que Paz y Esperanza Águila fueron dos personas muy queridas en México y en el continente, y que iniciaron su carrera en 1933, la cual terminaron en 1993.

“Es decir, disfrutamos de 60 años de dos mujeres que cantaban bonito y que incluso hicieron toda una moda ya que muchas hermanas cantantes hicieron duetos inspiradas en ellas”.

Raquel Águila explicó que Paz y Esperanza fueron excelentes seres humanos y un ejemplo de empeño y disciplina, “además de mujeres respetuosas y llenas de magia”.

Mientras que Lorena Águila precisó que eran dos personas divinas: Esperanza una mujer amorosa, soñadora, sonriente, bailadora, “aventada”, platicadora y que no sabía cocinar.

Mientras que Paz -agregó Raquel Águila- era todo lo contrario: una mujer seca, de humor negro y muy simpática, “era muy sabía, te daba unos consejos muy buenos, una vez, le dije, fíjate abuela que me encanta un niño de la universidad, me fascina, y ya me di cuenta que yo también, pero tiene un pequeño problema: novia y se va casar.

“Ella me dijo, ven Raquel, siéntate conmigo, te voy a decir una cosa, yo no te voy a juzgar pero quiero que te quede bien claro algo: nunca bases tu felicidad en la desgracia ajena porque nunca vas a ser feliz. Esto siempre lo he ocupado y me ha servido para muchas cosas de la vida”.

Lorena Águila agregó que también eran unas mujeres muy trabajadoras hasta el último día de su vida, eso se notó una ocasión que tenían una presentación y estaban muy mortificadas porque no iban a poder actuar.

“Recuerdo que mi mamá Esperanza no iba a poder presentarse y estaban muy mortificadas por eso. Además, también eran muy unidas, todo el tiempo estaban agarradas de la mano a tal grado que una vez que ella falleció, Paz nunca quiso volver a cantar porque decía que eran las Hermanas Águila y no sólo Paz”. 

Pável Granados detalló que las Hermanas Águila tuvieron su primer trabajo a través del músico y compositor mexicano Gonzalo Curiel, quien las observó, subió a un auto y después llevó a firmar contrato, “y posteriormente al estudio sin saber siquiera si tenían voz bonita”. 

En la sesión, Susana Alexander hizo una lectura dramatizada de una entrevista que Pável Granados hizo a Paz Águila, en donde la cantante confiesa y relata, emotivamente, anécdotas sobre la relación laboral que ella y su hermana tuvieron con Gonzalo Curiel y con el compositor e intérprete Agustín Lara. 

Mientras que María del Carmen de Lara proyectó y habló de su serie documental Las que viven en Ciudad Bolero donde tuvo como protagonistas a las Hermanas Águila.

“Es una serie de seis programas sobre diferentes cantantes y compositoras que tienen que ver con las melodías que cantaban mis padres. Tuve la fortuna de conocerlas y lo valioso e interesante de este documental es que se recupera en voz viva y de ellas sus propias historias”, puntualizó la cineasta. 

En la sesión, el público también escuchó algunos de los éxitos de las Hermanas Águila como Ven, No me vuelvo a enamorar, Piensa en mí,Campanitas de cristal, Consentida, Compadre Pedro Juan y Son tus ojos verde mar.

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