Conforme a los datos del INEGI, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) reportó que en el periodo enero-marzo de 2026 la Población Económicamente Activa (PEA) en Guerrero se mantuvo en 1.5 millones de personas, con una tasa de participación de 56.9%, inferior en 1.5 puntos porcentuales respecto al mismo trimestre de 2025. De ese total, 646 mil corresponden a mujeres y 886 mil a hombres.
La población ocupada sumó 1.51 millones de personas, es decir, 10 mil menos que en el primer trimestre del año anterior. La mayor caída se concentró en el sector primario, particularmente en agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, que perdió 35 mil empleos. En contraste, la industria manufacturera ganó 30 mil personas ocupadas y la construcción sumó 33 mil, impulsando al sector secundario a representar el 23.6% del empleo total. El sector terciario continúa siendo el de mayor peso con 57.6% de la ocupación.
La desocupación aumentó: la tasa pasó de 0.9% a 1.4% de la PEA, equivalente a 21 mil personas sin empleo. El incremento fue más pronunciado entre las mujeres, cuya tasa de desocupación subió de 0.8% a 1.8%. Asimismo, la subocupación creció de 5.7% a 7.1%, afectando a 107 mil personas que declararon necesitar y estar disponibles para trabajar más horas.
La informalidad laboral sigue siendo el rasgo estructural más crítico del mercado laboral guerrerense. La Tasa de Informalidad Laboral 1 (TIL1) se ubicó en 76.4%, prácticamente sin cambio respecto a 2025, lo que implica que tres de cada cuatro personas ocupadas trabajan en condiciones de vulnerabilidad laboral. La tasa de ocupación en el sector informal 1 (TOSI1) ascendió a 43.2%, con un aumento anual de 32 mil personas, reflejando el crecimiento de los micronegocios no registrados.
En cuanto a los ingresos, el 50.9% de la población ocupada percibe hasta un salario mínimo, aunque este porcentaje disminuyó 2 puntos frente a 2025. El rango de uno a dos salarios mínimos creció 2.8 puntos, sugiriendo una ligera mejora salarial en el segmento bajo. Sin embargo, la tasa de condiciones críticas de ocupación se mantiene elevada en 39.0%, señal de que una parte significativa de los trabajadores guerrerenses laboran con jornadas reducidas o ingresos insuficientes para cubrir sus necesidades básicas.
Durante el primer trimestre de 2026, el mercado laboral en el estado de Guerrero registró una Población Económicamente Activa (PEA) de 1.5 millones de personas. Este indicador representa al conjunto de la población de 15 años y más que se encuentra ocupada o buscando activamente un empleo. La cifra refleja la dinámica y el tamaño real de la fuerza de trabajo disponible en la entidad para el inicio de este año.
Los datos provienen de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), un instrumento desarrollado por el INEGI encargado de supervisar minuciosamente el comportamiento del mercado laboral mexicano. Al medir variables clave como la ocupación, desocupación, subocupación e informalidad, la ENOE proporciona estimaciones de alta fidelidad que abarcan cuatro tamaños de localidad a nivel nacional, las 32 entidades federativas y 39 ciudades autorrepresentadas de interés estadístico.
Uno de los retos estructurales más complejos que expone este reporte para Guerrero es la Tasa de Informalidad Laboral, la cual se ubicó en un crítico 76.4% durante este periodo. Este porcentaje sitúa a la entidad como la segunda con mayor proporción de empleo informal en todo el país, únicamente superada por Oaxaca. Esto implica que tres de cada cuatro trabajadores guerrerenses operan en unidades económicas no registradas o carecen de prestaciones sociales y certidumbre jurídica.
El análisis que permite la ENOE en estos diferentes entornos geográficos es fundamental para comprender que la realidad laboral de Guerrero convive entre economías rurales de subsistencia y polos urbanos de servicios. La alta concentración de la PEA en sectores informales evidencia una urgente necesidad de políticas públicas locales enfocadas en incentivar la regularización fiscal, atraer inversión productiva y robustecer los esquemas de seguridad social estatal.
En conclusión, el reporte del primer trimestre de 2026 expone que, si bien el estado cuenta con un robusto volumen de fuerza laboral que alcanza los 1.5 millones de personas económicamente activas, la calidad y formalidad de los puestos de trabajo disponibles sigue siendo la principal asignatura pendiente para consolidar un crecimiento económico sostenible en la región.
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