El Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello expresó su preocupación por la decisión de nueve presidentes municipales de retirarse de las Mesas de Construcción de Paz, al considerar que abandonar estos espacios de coordinación debilita los esfuerzos institucionales frente a la crisis de violencia e inseguridad que se vive en distintas regiones de Guerrero.
A través de un pronunciamiento público, la organización señaló que comprende el “cansancio, frustración y la exigencia legítima de resultados eficaces” por parte de las autoridades municipales ante la situación de violencia que enfrentan diariamente sus comunidades; sin embargo, advirtió que la ausencia de los alcaldes en estos mecanismos de diálogo no puede convertirse en la respuesta frente a una problemática que exige mayor coordinación y compromiso colectivo.
Los alcaldes que anunciaron su salida de las Mesas de Construcción de Paz son Micaela Manzano Martínez, de José Joaquín de Herrera; Khalia Areli Ramos Decena, de Zitlala; Ángel Aguilar Romero, de Acatepec; Alberto Michi Campos, de Tixtla; David Astudillo Morales, de Quechultenango; Pedro Ojeda Reyes, de Ahuacuotzingo; Gerardo Mosso López, de Mochitlán; Jesús Vázquez García, de Mártir de Cuilapan; y Guillermo Matías Barrón, de Atlixtac.
El Centro Minerva Bello subrayó que las Mesas de Construcción de Paz no pertenecen a una sola autoridad ni a un nivel de gobierno, sino que representan un instrumento de coordinación entre instituciones para construir rutas de atención y respuesta ante la inseguridad, los desplazamientos forzados, las amenazas y la violencia que afecta a miles de familias guerrerenses.
“Debilitar estos espacios significa reducir las posibilidades de interlocución y dejar a las comunidades con menos herramientas para exigir soluciones”, expuso la organización en el documento difundido en redes sociales.
Asimismo, destacó que la violencia no distingue colores partidistas ni intereses políticos, por lo que llamó a privilegiar la responsabilidad pública y la permanencia en los espacios de coordinación, incluso cuando los resultados no sean inmediatos.
Con respeto a la autonomía municipal, el organismo defensor de derechos humanos pidió a las autoridades reconsiderar su decisión y fortalecer los mecanismos de diálogo y participación institucional para garantizar respuestas concretas a las comunidades afectadas.
“La paz no se construye desde las ausencias; se construye desde la responsabilidad compartida y la permanencia junto al pueblo”, concluyó el pronunciamiento.
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