Ciudad de México, 21 de junio del 2026
● Obtienen comunidades de San José Tipcéh y Planchac sentencia que les ampara frente a la violación de sus derechos al territorio ya un medio ambiente sano.
● La transición energética y los proyectos de energías renovables deben tomar en cuenta a las comunidades y realizarse respetando el territorio y los derechos de los pueblos y comunidades indígenas.
● Concluye CEMDA el acompañamiento legal con una resolución favorable para la comunidad.
Tras siete años de defensa legal, comunidades mayas de Yucatán obtuvieron una sentencia que confirma la cancelación de dos megaproyectos solares que pretendían instalarse en su territorio sin tomar en cuenta a la comunidad e ignorando los graves impactos ambientales que conllevan.
El Centro Mexicano de Derecho Ambiental, AC (CEMDA) brindó acompañamiento legal a las comunidades de San José Tipcéh y Planchac, en Yucatán, frente a la amenaza de dos megaproyectos solares-fotovoltaicos, denominados Ticul A y Ticul B, los cuales pretendían construirse y operar en los municipios de Muna, Sacalum y Ticul, en el estado de Yucatán.
Los proyectos contemplaban la instalación de un millón 183 mil 500 paneles fotovoltaicos y la remoción de 603 hectáreas de selva. La Evaluación de Impacto Ambiental se realizó de manera separada, es decir, fragmentando los impactos ambientales, sociales y culturales que tendrían ambos parques solares. Entre dichos impactos figuraban la fragmentación del ecosistema, la afectación a los servicios ambientales que proporciona la selva media para las plantas, animales y personas de las comunidades cercanas; Daños a especies de flora y fauna protegidas, así como a la función de polinización de abejas y murciélagos; dificultad para acceder al agua y afectaciones a las funciones de recarga del acuífero; incremento del riesgo de impacto de huracanes; incremento en la temperatura local; generación de residuos peligrosos, así como restricciones en el acceso al territorio, afectaciones al paisaje y pérdida de elementos culturales de las comunidades mayas.
En el año 2019 las comunidades mayas de San José Tipcéh y Planchac se organizaron y presentaron una demanda contra los megaproyectos solares fotovoltaicos Ticul A y Ticul B. Durante este proceso, la organización comunitaria logró detener el inicio de obras para la construcción de los proyectos solares, y en 2023, un Tribunal Colegiado otorgó la suspensión definitiva de los efectos de los permisos de los megaproyectos solares.
En noviembre de 2025, un Tribunal Colegiado dictó una sentencia definitiva en la que ampara y protege a las comunidades mayas y ordena a la autoridad ambiental dejar sin efectos las autorizaciones de los megaproyectos Ticul A y Ticul B, que permitían la construcción, el desmonte de 603 hectáreas de selva y la operación por 40 años de estos megaproyectos.
Finalmente, dentro de la ejecución de la sentencia, el 14 de abril pasado la autoridad ambiental (Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA)), notificó que emitió diversas resoluciones administrativas que dejan sin efectos los oficios que contienen las Autorizaciones de Impacto Ambiental y de Cambio de Uso de Suelo de ambos megaproyectos solares.
Desde el CEMDA celebramos esta decisión de la autoridad judicial ya que constituye una reivindicación de los derechos de las comunidades a gozar de un medio ambiente sano, a que se respeta su tierra, territorio y su patrimonio natural, así como a que se les informe y se les permita participar y acceder a la justicia en las decisiones sobre desarrollos e infraestructura que implican afectaciones al lugar donde habitan y su modo de vida.
Este caso sienta también un importante precedente a nivel nacional para que tanto los particulares como las autoridades emprendan una transición energética justa, que sea respetuosa de los derechos colectivos de las comunidades y las consideren adecuadamente en las decisiones que se tomen en proyectos de esta naturaleza.
Contacto de prensa: Ricardo Ruiz - 5559644162 - ricardo_ruiz@cemda.org.mx
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