Intervención del presidente de la JUCOPO, legislador Joaquín Badillo Escamilla


Diputadas y diputados integrantes de la LXIV Legislatura; Compañeras y compañeros de la Junta de Coordinación Política; Representantes de los medios de comunicación y a todo el pueblo de Guerrero:

Nos encontramos hoy en un punto de inflexión decisivo. Resta exactamente un año para que esta Legislatura concluya el encargo constitucional que el pueblo de Guerrero nos confirió.

En el devenir político, doce meses pueden parecer un soplo en el tiempo; pero en la historia institucional de nuestro estado, un año es el espacio suficiente para definir si seremos recordados como una legislatura de tránsito o como una legislatura de transformación y consenso.

Asumo esta tribuna en mi calidad de presidente de la Junta de Coordinación Política, pero sobre todo como un parlamentario que cree con convicción en el valor de la palabra, en la dignidad de la política y en la necesidad urgente de construir puentes donde otros insisten en levantar muros.

En este segundo año que concluyo el día de ayer, he de reconocer a todas las fuerzas políticas que convergen en esta Soberanía Popular, a las y los diputados, así como a las Coordinadoras, Coordinadores de los Grupos y Representaciones Parlamentarias.

Se celebraron durante el Segundo año un total de:

96 Sesiones, de ellas 3 Solemnes, 67 en periodos ordinarios, 16 en los períodos de receso, 2 extraordinarias y 8 de comparecencias.

En estas sesiones se aprobaron un total de 479 ordenamientos, de estos 89 fueron Leyes nuevas, 212 decretos y 178 Acuerdos.

No puedo pasar por alto, informar, que a dos meses de haber asumido la Presidencia de la Junta de Coordinación Política, del 10 de junio a la fecha, celebramos 14 sesiones, 2 ordinarias, 10 en el período de receso y 2 extraordinarias.

En estas sesiones, resolvimos un total de 61 ordenamientos aprobados, de los que resalta uno que trastoca la vida y la lucha de organizaciones sociales y civiles en la busqueda de sus familiares y seres querido, hablo de la Ley en Materia de Personas Desaparecidas.

No omito hacer incapie en el reconcimiento de todas y todos los diputados, porque con altura de miras, sin distinción de Partidos o intereses personales o de grupo, se ratificaron los nombramientos de 3 magistrados provisionales para integrar el Poder Judicial del Estado, lo anterior, para garantizar la estabilidad y funcionamiento del Tribunal Superior de Justicia.

Mención importante es la reforma en materia de paridad sustantiva, disciplina presupuestaria, limite salariales a servidores públicos del Instituto y Tribunal Electoral, no reelección y nepotismo electoral.

Nos aproximamos a un horizonte de enorme relevancia política e histórica: el año 2027. Las dinámicas electorales y los procesos de renovación democrática suelen tensionar las instituciones y polarizar los discursos. Sin embargo, la alta política no es aquella que se somete a la coyuntura del momento, sino la que sabe mirar más allá de la contienda inmediata para preservar el interés superior de las familias guerrerenses.

El 2027 no debe ser un pretexto para el encono o el parálisis legislativo; debe ser la razón fundamental para demostrar nuestra madurez republicana. La estabilidad y el futuro de Guerrero en los próximos años no improvisarán sus cimientos en las urnas; se están construyendo hoy, en esta misma sala de sesiones, en cada dictamen aprobatorio y en cada debate donde prevalezca la razón sobre el arrebato. Frente a la responsabilidad que encabezo en la JUCOPO, mi postura es y seguirá siendo inquebrantable: ser un punto de encuentro, equilibrio y coincidencia para todas las fuerzas políticas.

Entiendo la coordinación parlamentaria no como un espacio de imposición de mayorías, sino como una mesa de concertación permanente. La diversidad ideológica que integra este Congreso no es un obstáculo para el acuerdo; es la riqueza democrática de un Guerrero vivo, plural que exige ser escuchado en toda su complejidad.

Nuestra entidad atraviesa desafíos complejos en materia de desarrollo social, seguridad, gobernabilidad y reactivación económica. Ante problemas de tal magnitud, las respuestas divididas resultan insuficientes. La ciudadanía no nos demanda unanimidad ciega, pero sí una enorme capacidad de diálogo, concenso, acuerdos y la altura de miras necesaria para poner coincidencias sustanciales por encima de divergencias adjetivas.

Para consolidar esta ruta en el año de trabajo que tenemos por delante, propongo a todas las bancadas y representaciones parlamentarias articular una agenda basada en tres compromisos fundamentales:

• Apertura total y disposición irrestricta: La Presidencia de la Junta de Coordinación Política mantendrá sus puertas abiertas de par en par. Cada propuesta, sin importar el origen partidista o la fuerza numérica de quien la abandere, recibirá un trato digno, analítico y justo. Mi compromiso es garantizar un arbitraje imparcial y facilitar que toda voz encuentre cauce en el trabajo legislativo.

• Construcción de consensos de fondo: Superemos la tentación de la discusión superficial. Enfrentemos juntos los grandes temas pendientes con rigor técnico y sensibilidad social. Privilegiemos las reformas estructurales que le den viabilidad al estado más allá de nuestro periodo constitucional.

• Respeto a la pluralidad como norma de convivencia: Reconocer la diferencia es el primer paso para la construcción democrática. Las minorías parlamentarias encontrarán en la JUCOPO un garante de sus derechos, y las mayorías, un facilitador para concretar acuerdos de amplio respaldo institucional.

Compañeras y compañeros:

El tiempo corre y la historia no espera. El juicio sobre nuestro paso por este Congreso no se medirá por la estridencia de los discursos, sino por la firmeza de las leyes que leguemos y la capacidad de mantener la paz social a través del acuerdo político.

Demostremos a Guerrero que es posible hacer política de altura: una política generosa, transparente, dispuesta a escuchar y con la madurez suficiente para edificar el futuro de nuestra tierra sobre la base de la concordia.
Reitero, queda extendida mi mano y abierta la puerta de la Junta de Coordinación Política para cada una de las diputadas y diputados que integran este Poder Legislativo.

Construyamos juntos el Guerrero del 2027 y de las próximas décadas.

Hoy que iniciamos formalmente el Primer Período Ordinario de Sesiones de este Tercer Año Legislativo. Lo hacemos con la absoluta certeza de que la política cobra sentido únicamente cuando se traduce en resultados tangibles, en justicia social y en un futuro con verdadera esperanza para las familias de nuestro estado; hemos demostrado que cuando hay voluntad, madurez y capacidad de diálogo, los acuerdos se alcanzan y la transformación se nota. Por eso, en este poco tiempo venimos a rendir cuentas con hechos firmes que marcan el rumbo de la institución que queremos construir y hemos trabajado en los siguientes ejes:

• Inclusión y justicia histórica: Llevamos a cabo el Parlamento de los Pueblos Originarios y Afromexicanos, garantizando que la voz, sabiduría y derechos de nuestras comunidades ancestrales sean el corazón de la agenda legislativa.

• Certeza jurídica y respuesta social: Estamos trabajando para desarrollar la declaratoria de entrada en vigor del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, garantizando juicios más humanos, ágiles y cercanos a la gente, en nuestro estado.

• Austeridad y orden republicano: Avanzamos con determinación en la reorganización interna del Congreso y en la simplificación orgánica para la extinción del ITAEGRO, eliminando la duplicidad de funciones para que el dinero del pueblo se destine a donde de verdad se necesita.

• Transparencia radical: Mantenemos firmes los trabajos para la nueva Ley de Transparencia del Estado, porque un gobierno limpio es la única base para reconstruir la confianza ciudadana.

Estos primeros logros son sólo el cimiento de lo que mis compañeras y compañeros diputados, buscan para Guerrero que estamos impulsando. Mi compromiso al frente de la Jucopo es claro: dejar atrás la parálisis política para inaugurar una era de resultados, modernidad y dignidad parlamentaria.

En este período abordaremos dos compromisos decisivos para el mañana de nuestra entidad:

1. La Reforma Constitucional al Poder Judicial: Sentaremos las bases para consolidar un sistema judicial plenamente autónomo, honesto y libre de privilegios, donde la justicia no dependa del dinero ni del origen de las personas.

2. Un Paquete Económico con visión de futuro: Construiremos un gran acuerdo democrático que garantice un presupuesto responsable, equitativo y con un alto sentido social, enfocado en fortalecer la salud, la seguridad pública, la infraestructura regional y las oportunidades para nuestras juventudes.

Compañeras y compañeros: Guerrero no puede ni va a esperar más. Este Poder Legislativo está llamado a ser el motor que impulse el progreso y la estabilidad de nuestro estado. Les invito a que dejemos de lado las diferencias partidistas y pongamos por encima de todo el bienestar de nuestra gente.

Estamos demostrando que sí se puede legislar con eficacia, transparencia y pasión por nuestra tierra. Vamos juntos a consolidar el Congreso fuerte, moderno y humano que Guerrero merece.


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