En una banca cualquiera del Centro Histórico de la capital del país, entre antiguas calles y muros que han visto todo, un hombre se quiebra, y así comienza un unipersonal monólogo escrito por Aldo Martínez Sandoval, dirigido por Daniela Parra e interpretado por Carlos Ordóñez, que inició temporada en el Foro Alternativo del Centro Cultural Helénico.
Con apenas dos bancas, una pantalla y un proyector, Memoria en el asfalto transforma el escenario en una cartografía emocional. La historia comienza con un protagonista que llora, que se encuentra acurrucado, tratando de enumerar, como si eso le diera orden al caos, su dolor, su añoranza, su vacío. Poco a poco, conduce por los pasajes más íntimos de su relación: desde el primer encuentro juvenil con su pareja, su vida en común, la pasión, la rutina, y finalmente, la desaparición inexplicable de ella, ese día en que fue a trabajar y no volvió.
Memoria en el asfalto es un viaje emocional que se entreteje con un recorrido simbólico por las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México, en las que el personaje narra su búsqueda desesperada por República de Cuba, República de Uruguay, Donceles, Tacuba, Mesones, el callejón de Lecheras. A lo largo del trayecto, evoca negocios, recuerdos y esquinas cargadas de significado, mientras las imágenes en proyección lo envuelven como si caminar fuera la única forma de sostenerse.
Carlos Ordóñez, único actor en escena, interpreta a todos los personajes con una destreza admirable. Cambia de ritmo, tono, postura con precisión y humanidad. Su actuación sostiene la obra, la llena y la potencia. Es cercano, vulnerable, creíble.
“Sentí que me estaban contando la historia de alguien que podría ser mi hermano, mi amiga, mi vecino…”, compartió Natalia, una espectadora de 28 años. Mientras que José, de 42, dijo: “Es brutal pensar que una historia de amor se pueda romper de esa forma, sin saber nunca qué pasó”, y Roberto, de 36, agregó: “Lo más duro es la incertidumbre. Ese no saber. La obra te deja pensando en todos los que siguen esperando a alguien”.
Memoria en el asfalto interpela. Desde la sencillez escénica y la potencia actoral, abre una herida compartida: la de las desapariciones que comparte con el público para empatizar, cuestionar, y, sobre todo, sentir.
La puesta en escena continúa en cartelera hasta el 15 de marzo de 2026, con funciones los sábados y domingos a las 20 h. Es una producción de la compañía Agreste Teatro. Las funciones se realizan en el Foro Alternativo del Centro Cultural Helénico. Boletos disponibles en la taquilla y en helenico.gob.mx.
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