IA + MEDIOS DE HOY



Por Hugo Falcón Páez (CEO FalcotitlanMX)

Hoy, la Inteligencia Artificial (IA) tiene más miedos que medios en todo el orbe. 

Por consiguiente, me vi obligado a escribir este artículo. En FalcotitlanMX tenemos un par de años estudiando, trabajando y produciendo contenido, iniciativas y proyectos con más de 10 agentes de IA.

Todo este viaje avanza cada segundo para entenderse, desde el chip más pequeño del mundo a nivel de tecnología en semiconductores que utilizan un nodo subnanométrico de 0.7 nanómetros. Integra casi 100,000 millones de transistores en el tamaño aproximado de una moneda de 10 centavos; hasta las computadoras cuánticas, que son sistemas de procesamiento que aprovechan las leyes de la física cuántica para resolver problemas extremadamente complejos en segundos. En lugar de los bits clásicos (0 o 1), utilizan cúbits (bits cuánticos), lo que les permite procesar cantidades masivas de información de forma simultánea.

Regresemos a la IA. Qué es y para qué se utiliza. Un participante, un colaborador, un guía que potencializa la idea. Lamento decirte que desde la aparición de esta mente digital, ya no estamos en la era de la "asistencia", sino en la era de la ejecución delegada.

Recuerda. La IA no vino para que escriba por ti, sino contigo. Su verdadera utilidad radica en ayudarte a acelerar el proceso mediante el brainstorming, la edición y la corrección gramatical, entre otras habilidades propias. Yo, por ejemplo, he entrenado a los agentes de IA que uso para que sean mis editores personales. Mis socios digitales. Expongo mis ideas, le enseño mis textos y hago que me dé feedback para tener una idea matemática de cómo va a funcionar, cómo se percibe y cuáles son los posibles escenarios. No uses la IA para crear contenido que tú puedes crear sin problemas.

Tu competencia no es la IA, es el que sabe usarla. Si sigues pensando que la IA es una moda pasajera, prepárate para quedarte atrás. El mundo no espera a los que dudan, y el mercado mucho menos. 

En este Siglo XXI más que nada, uno como individuo es un negocio, una oferta y una demanda. De manera colectiva, servicios y productos. Todo lo es, así gira la economía más elemental y trivial, hasta la más compleja y portentosa.

Por ello, temen que la IA altere la vida de las personas e incluso las futuras relaciones sentimentales de sus hijos. Nunca han visto una tecnología avanzar tan rápido y, por un amplio margen, desean frenarla y en algún punto, regularla.

Los valores de los modelos de IA difieren considerablemente de la mayoría de las personas, porque la diferencia entre un negocio que escala y uno que sobrevive está en la eficiencia operativa.

Ya no dependeremos exclusivamente de la nube para procesar datos complejos, permitiendo que las herramientas de IA sean más rápidas, privadas y económicas para cualquier emprendedor.

El aprendizaje de negocio es claro: la democratización del hardware de IA significa que la barrera de entrada tecnológica ha caído. Ahora, el verdadero factor diferencial no es tener acceso a la herramienta, sino la capacidad estratégica para implementarla en tus procesos. No se trata de usar IA porque sí, sino de usarla para eliminar cuellos de botella que hoy te quitan tiempo y dinero.

Si quieres dejar de ser un espectador y empezar a liderar tu sector aplicando estas estrategias reales, monetiza la tecnología de la IA hoy mismo.

En el mundo de los medios de comunicación, la IA no es la excepción. El individuo mediático es el que se adapta y tiene éxito en su propósito. Con fecha y hora precisa.

¿Quiénes son los óptimos?

La respuesta reside en una persona que combina la práctica, el rigor ético, el emprendimiento y el uso creativo con la IA. Experiencia profesional y empírica tanto en la integración responsable y en la formación cotidiana de ésta.

La parte toral: estudiar. Prepararse con la exigencia de encontrar un nuevo futuro, un desafío didáctico, académico, metódico, lúdico, técnico y pedagógico.

Capitalizar el espíritu de nuestra carrera con dignidad. Sin duda. Pocos lo logran.

No es fácil, claro. Disciplina y constancia el camino, y el vehículo, múltiples inteligencias trabajando en una sola mente, sobre todo, acción. Entre esa labor debe haber sí o sí un origen, cuestiones, pasiones y estrategia.

Voluntad y curiosidad. Elementos clave para dar los primeros pasos en esta megatendencia que se simplifica a una rutina y una forma apasionada de observar, crear, diseñar, filtrar y ejecutar.

Un título universitario o tu hiperespecialización en una tarea técnica ya no son tu seguro de vida, tu muralla defensiva acaba de ser derribada.

La Inteligencia Artificial es hoy un cambio de paradigma, ejemplo, el paso de la automatización en la nube hacia los agentes de IA locales con control total del sistema. Ya no hablamos de un chat que te responde dudas, hablamos de software que ejecuta acciones directamente en tu sistema operativo, gestionando archivos, correos y flujos de trabajo sin que muevas un dedo.

Esto marca lo que los expertos ya llaman el ocaso de los especialistas. Si tu valor residía en saber ejecutar un proceso técnico repetitivo, la IA local lo hará por una fracción de la inversión total y en milisegundos. Las organizaciones construidas sobre la base de "especialistas aislados" se están quedando obsoletas frente a la agilidad de los agentes autónomos.

¿El aprendizaje para ti? La multipotencialidad es el nuevo superpoder. 

¿Quiénes perecen en el ecosistema digital de la información pública y privada? 

Incluyendo en términos generales quienes se ganan la vida en la publicidad, mercadotecnia y comunicación. Desde el aficionado hasta el experto.

Se encuentran en un nivel primario, básico, retrógrada. Algunos individuos de una generación que ignora y le acomoda atisbar al gremio. Obsecos en lo que sus supuestos mejores años le dieron, viven de glorias pasadas. Generación entrelazada en otras, hasta quienes llevan la etiqueta de Millennials (Generación Y). Es decir, los llamados Baby Boomers dedicados a informar, están agotados y mermados. Rebasados por esa ansiedad y miedo al foco de hoy, la IA. La tecnofobia los aplasta, entre su ideología vetusta, aderezadas con evasión y frustración. Se abanderan férreos críticos y llevan la burla, la duda e indecisión a su vida laboral. No tienen un gramo de empoderamiento. Me recuerdan los postulados de "El hombre Mediocre" (José Ingenieros, 1913).

Empalmados están otros en un subnivel, quienes creen saber y conocer, pero no proponen soluciones actuales y vigentes. Han obtenido certificados, títulos, maestrías, doctorados, toneladas de papeles en empresas, asociaciones, institutos, gobiernos... Asimismo, solapan para cobrar cada semana, quincena o mes. Son pseudo creativos, aduladores, y astutos para robar o plagiar la industria de otra entidad o colega. Su gramaje intelectual es inverosímil, y por ello, son todo lo más pequeño y mínimo en la paradoja del "Principio de Peter" (Laurence J. Peter, 1969). Obtienen puestos en secretarías, direcciones, jefaturas o lo que el organigrama dicte. También muchos espacios ficticios. Nepotismo y la Gracia Divina del compadre o comadre, padrinos y madrinas, los falsos mesías de un dogma endeble y fatídico.

Etiquetados como Baby Boomer Jines, que se refiere a la Generación Jones, una microgeneración nacida aproximadamente entre 1954 y 1965 que sirve de puente entre los Baby Boomers tradicionales y la Generación X.

Luego la Generación X. Que solamente unos pocos usan el instinto, el asombro, esa mente inquieta con un toque mágico que raya en lo neurodivergente. Hacen especial lo austero, lo ordinal. Nacieron con la energía y pueden comprender la inteligencia humana, la inteligencia animal, la inteligencia de la naturaleza, la inteligencia sintética.

Y desde cualquier dispositivo producen un resultado diferente, tanto, que si se encuentra en el lugar erróneo, será apabullado y denostado por los falsos profetas, lo usureros y mercenarios de los medios de comunicación. El nido no es ahí, el vuelo de la mente lo libera y lleva su alma a un lugar mejor, mucho mejor, con todas las garantías y salvaguardas de su capacidad.

Luego entonces. Los niveles de adaptación, muy ejemplificado, en los medios de comunicación (mass media), tradicionales, hoy inofensivos, desgastados, pobres y arcaicos. Sobre los digitales, sin mencionar el uso de la inteligencia artificial agéntica y generativa. Una hoja de ruta que hace simbiosis para avanzar. Obviamente creado, diseñado, analizado, producido, revisado y filtrado por ojos humanos.

Abro un corchete, un dato catastrófico es este: Los profesores en EEUU están dando la voz de alarma, los estudiantes de primer año están sorprendentemente poco preparados para los cursos universitarios. The Economist realizó algunos cálculos y descubrió que el 8% de los estudiantes de educación superior no obtuvieron mejores resultados en alfabetización que los que se esperan de niños de diez años. La COVID-19 y la IA tienen mucho que ver.

La crisis de preparación universitaria es real, un análisis de la OCDE lo indica: Acumulación de vacíos, pérdida de aprendizaje, inflación de calificaciones y trampas, aumento de la confianza vs. baja competencia, y delegación cognitiva. El desafío es colosal, las soluciones, para razonar,  profundizar y ejecutar.


Impacto de la IA en el mundo laboral es revolucionario

En un estudio realizado en 2025 por EduBirdie revela que uno de cada diez trabajadores de la Generación Z preferiría tener un jefe robot. Esta decisión no solamente rompe con el tradicional deseo de autonomía generacional, sino que deja al descubierto las razones profundas que llevan a los jóvenes a mirar a la IA como mejor opción que sus superiores humanos.

Este informe indica que el 69% de los encuestados ya interactúa de forma “educada” con herramientas como ChatGPT, usando palabras como “por favor”, ante la posibilidad de que estas mentes digitales ocupen puestos de liderazgo en el futuro.

El mes anterior en una editorial de portada del The Economist, publicaron que los gobiernos debían prepararse para un apocalipsis laboral provocado por la IA. En un nuevo ensayo de la sección "Por invitación", Carson Block predice que esto resultará en una enorme caída del mercado de valores. "Seremos testigos no sólo de una corrección masiva del mercado, sino también del fin del contrato social vigente".

Un estudio de PricewaterhouseCoopers (PwC), una de las firmas de servicios profesionales más grandes del mundo, analizó 1,000 millones de anuncios de vacantes y encontró un crecimiento acelerado en habilidades que se asocian a la IA, también un auge en materia de "soft skills" y roles más personalizados. La tendencia apunta a que los sectores con más tracción son tecnología, servicios profesionales y salud.

Representa un crecimiento explosivo la demanda de empleos que requieren habilidades específicas en IA (como prompt engineering o machine learning) está creciendo 8 veces más rápido que el mercado laboral general.

Las "soft skills" son el nuevo estándar, las cuales son competencias "intensivas humanas" como el liderazgo, el juicio, la creatividad y la interacción cara a cara, que antes se reservaban para niveles ejecutivos (senior), ahora se exigen con fuerza para vacantes iniciales, técnicas y profesionales.

Debo mencionar los roles profesionalizados, la IA automatiza lo rutinario, dándole valor a la experiencia y el juicio humano. Estos puestos ofrecen salarios hasta un 42% más altos.

Asimismo, los roles "democratizados", la IA permite que personas que no son expertas asuman funciones especializadas. Por ello, los sectores que lideran la demanda descansan en las oportunidades que se concentran en tecnología, medios y telecomunicaciones (11%), servicios profesionales (6%) y salud (1%).

La conclusión es evidente, la IA no sólo exige conocimientos técnicos, sino que está revalorizando nuestra capacidad humana de análisis y liderazgo.

No olvides anotar a la IA Responsable, la cual es un enfoque ético para diseñar, desarrollar y desplegar sistemas de IA. 

Su objetivo es anticipar riesgos, mitigar daños sociales, como el sesgo o la discriminación, y garantizar que la tecnología beneficie a todos, alineándose con las normativas y los valores humanos

Ese es el resultado óptimo.

Repito. Hay que educarse, no reeducarse; idear, no reinventar; pensar, no repensar. Todo un viaje.

contacto@falcotitlan.mx

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