18 de octubre: Proteger la naturaleza exige decisiones públicas, ciencia y justicia social







Por Falcotitlan SOSTENIBLE, A.C. | ESFERA AMBIENTAL (Redacción de periodismo ambiental especializado)
Domingo 18 de octubre de 2026



Día de la Protección de la Naturaleza | Una conmemoración extendida en distintos países recuerda que conservar ecosistemas también significa defender el agua, la salud, los territorios y el futuro de las comunidades. Una fecha para hacer visible una crisis planetaria

Cada 18 de octubre se recuerda en México y en otros países el Día de la Protección de la Naturaleza, una fecha de sensibilización que llama a gobiernos, empresas y ciudadanía a frenar el deterioro ambiental. Conviene precisar su estatus: no figura como una efeméride oficial proclamada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) ha señalado expresamente que la fecha no está validada oficialmente por la ONU; aun así, instituciones públicas mexicanas la difunden como oportunidad de reflexión y acción.

Su origen suele vincularse con el “Mensaje Ambiental a los Pueblos y Gobiernos del Mundo”, escrito el 16 de marzo de 1972 por el expresidente argentino Juan Domingo Perón desde su exilio en Madrid y dirigido a la humanidad y a las autoridades internacionales. El mensaje advertía sobre la contaminación, el agotamiento de recursos y un modelo de desarrollo que comprometía la supervivencia. La efeméride del 18 de octubre se popularizó en torno a ese llamado, aunque no debe confundirse con los días oficiales de la ONU.

La fecha oficial de Naciones Unidas más directamente relacionada con la naturaleza es el Día Mundial de la Vida Silvestre, el 3 de marzo. También destacan el Día Mundial del Medio Ambiente, el 5 de junio, y el Día Internacional de la Diversidad Biológica, el 22 de mayo. Estas jornadas, junto con el 18 de octubre, pueden servir para impulsar compromisos medibles durante todo el año, no solo campañas simbólicas.

La evidencia científica: biodiversidad bajo presión

La evaluación mundial de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), publicada en 2019, estimó que alrededor de un millón de especies están amenazadas de extinción. También concluyó que las actividades humanas han alterado profundamente cerca de tres cuartas partes de la superficie terrestre y dos terceras partes del medio marino. Entre los principales impulsores de la pérdida de biodiversidad figuran el cambio de uso de suelo y mar, la explotación directa de organismos, el cambio climático, la contaminación y las especies exóticas invasoras.

No se trata únicamente de perder paisajes o especies emblemáticas. La degradación de bosques, manglares, selvas, humedales, arrecifes y suelos afecta el suministro de agua y alimentos, la polinización, la protección ante inundaciones y tormentas, la pesca, la salud y los medios de vida. Sus impactos se distribuyen de manera desigual: comunidades rurales, pueblos indígenas, habitantes costeros y familias con menos recursos suelen tener menos herramientas para recuperarse de sequías, incendios, contaminación o desastres.

De Estocolmo a Kunming-Montreal: hitos internacionales

La agenda ambiental global tomó fuerza con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, celebrada en Estocolmo en junio de 1972, y con la creación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). En 1982, la Asamblea General de la ONU adoptó la Carta Mundial de la Naturaleza, que reconoció principios para respetar los procesos ecológicos y proteger hábitats. En 1992, la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro impulsó acuerdos fundamentales, entre ellos el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), que entró en vigor en 1993.

En diciembre de 2022, las Partes del CDB adoptaron el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal: cuatro objetivos hacia 2050 y 23 metas para 2030. Entre ellas está conservar eficazmente al menos el 30% de las áreas terrestres, de aguas continentales y marinas y costeras para 2030, además de restaurar al menos el 30% de los ecosistemas degradados. Son compromisos internacionales que requieren presupuestos, vigilancia, participación comunitaria, indicadores transparentes y respeto a los derechos de los pueblos indígenas y comunidades locales.

No existe una lista única de países que “participen” en la conmemoración del 18 de octubre, porque no es una jornada oficial de la ONU con membresía propia. La protección de la naturaleza sí reúne a países de todas las regiones mediante el CDB y otros acuerdos multilaterales, así como mediante políticas nacionales, áreas protegidas, investigación y organizaciones ciudadanas.

México: megadiversidad y responsabilidad pública

México forma parte del grupo de países megadiversos: sus desiertos, bosques templados, selvas, montañas, costas, islas, manglares y arrecifes albergan una extraordinaria riqueza biológica y cultural. Esa diversidad es patrimonio natural, pero también una responsabilidad. La conservación depende tanto de las áreas protegidas como del manejo sostenible de los paisajes productivos, el cumplimiento de la legislación ambiental, el ordenamiento territorial y la prevención de la contaminación.

Entre las principales instituciones públicas mexicanas están la SEMARNAT, que conduce la política ambiental federal; la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), responsable de administrar las áreas naturales protegidas federales; la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), que genera y articula conocimiento científico; la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), que inspecciona y vigila el cumplimiento ambiental; y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), que aporta investigación y evaluación técnica. Universidades, centros públicos de investigación, gobiernos estatales y municipales, ejidos y comunidades también son esenciales.

La información pública de la CONANP consultada para esta nota, reporta 232 áreas naturales protegidas federales que abarcan aproximadamente 98 millones de hectáreas, con superficies terrestres y marinas. Las cifras pueden actualizarse conforme se decretan nuevas áreas y se revisan los registros; por ello, deben consultarse en el sistema oficial antes de utilizarlas como balance definitivo. Además de decretar polígonos, el desafío es asegurar financiamiento, personal, restauración, monitoreo y participación efectiva de quienes viven en esos territorios.

Guerrero y Acapulco: conservar desde el territorio

En Guerrero, la protección de la naturaleza está ligada a la seguridad hídrica, la salud pública, el turismo, la pesca, la agricultura y la reducción de riesgos. En Acapulco y su entorno costero, manglares, lagunas, playas, cuencas, arrecifes y vegetación de las laderas cumplen funciones ecológicas y sociales: amortiguan impactos, sostienen biodiversidad y contribuyen a la economía local. La basura que llega a cauces y playas, las descargas sin tratamiento, la pérdida de cobertura vegetal, la ocupación de zonas vulnerables y la presión sobre el agua requieren prevención, inspección y soluciones sostenidas, no solo jornadas ocasionales de limpieza.

La asociación civil Falcotitlan SOSTENIBLE, A.C., con sede de referencia en Acapulco, Guerrero, se suma desde la educación y la comunicación a la conversación pública sobre sostenibilidad, responsabilidad colectiva y cuidado del patrimonio natural. Bajo el lema “Identidad emprendedora sostenible por la educación y la comunicación”, su contribución puede expresarse en divulgación ambiental accesible, promoción de hábitos responsables, articulación comunitaria y difusión de información verificable. La incidencia cívica es más sólida cuando acompaña los mensajes con alianzas, actividades documentadas, metas y evaluación de resultados.

Organizaciones y redes que impulsan la conservación

En México, además de las dependencias federales y las instituciones académicas, operan organizaciones de la sociedad civil con experiencia en distintos frentes. El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) trabaja por la justicia ambiental y la defensa del derecho a un medio ambiente sano; Greenpeace México impulsa campañas, investigación y movilización ciudadana; WWF México desarrolla iniciativas de conservación de hábitats y especies y de respuesta al cambio climático; y organizaciones comunitarias, colectivos locales, redes de restauración, grupos de protección animal y asociaciones regionales conectan las necesidades ambientales con el trabajo cotidiano.

En el plano internacional destacan el PNUMA, el Convenio sobre la Diversidad Biológica, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), WWF, Greenpeace y la IPBES. Sus funciones no son idénticas: algunas coordinan acuerdos entre gobiernos, otras producen evaluaciones científicas, establecen estándares de conservación o movilizan a la sociedad. La cooperación internacional es importante, pero sus resultados dependen de políticas nacionales aplicadas, financiamiento estable, transparencia y participación local.

Del llamado a los compromisos verificables
La protección de la naturaleza exige convertir la preocupación en decisiones concretas: detener la deforestación y el cambio ilegal de uso de suelo; restaurar cuencas, manglares y bosques con especies nativas; reducir plásticos y contaminantes; mejorar el tratamiento de aguas residuales; fortalecer la inspección ambiental; apoyar a productores y pescadores sostenibles; proteger a personas defensoras del territorio; incorporar conocimientos indígenas y comunitarios; y publicar indicadores de cumplimiento. Las empresas deben prevenir y reparar daños, mientras que los gobiernos deben aplicar la ley sin excepciones y garantizar acceso a información y justicia ambiental.

La ciudadanía puede contribuir separando residuos, evitando productos de un solo uso, ahorrando agua y energía, consumiendo de manera informada, participando en restauraciones bien diseñadas y denunciando afectaciones ante las autoridades competentes. Sin embargo, la responsabilidad individual no sustituye las obligaciones de los gobiernos y sectores económicos. La ciencia ofrece diagnósticos y herramientas; la justicia social exige que los costos y beneficios de la transición ecológica se distribuyan de manera equitativa.

Este 18 de octubre, el mensaje es claro: la naturaleza no es un recurso infinito ni un tema separado de la vida cotidiana. Es la base de la salud, la economía y la convivencia. México y sus comunidades —incluidas las de Acapulco y Guerrero— necesitan pasar de la conmemoración a una agenda permanente, con metas públicas, presupuestos suficientes, participación social y resultados comprobables.

FUENTES Y REFERENCIAS

• PROFEPA, “Día Internacional para la Protección de la Naturaleza” (18 oct. 2021). https://www.gob.mx/profepa/articulos/dia-internacional-para-la-proteccion-de-la-naturaleza-285733?idiom=es

• SEMARNAT, “Efemérides y decretos de ANP de octubre” (nota sobre el estatus no validado de la fecha). https://www.gob.mx/semarnat/articulos/efemerides-y-decretos-anp-de-octubre-63793?idiom=es

• ONU, Días y semanas internacionales. https://www.un.org/es/observances/international-days-and-weeks

• CONABIO, Evaluación global de la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas (IPBES, 2019). https://www.gob.mx/conabio/prensa/evaluacion-global-de-la-biodiversidad-y-servicios-de-los-ecosistemas?idiom=es

• CONANP, Sistema de Información Geográfica y numeralia de áreas naturales protegidas. https://sig.conanp.gob.mx/General

• Convenio sobre la Diversidad Biológica, Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal (2022). https://www.cbd.int/gbf

• CEMDA, Quiénes somos. https://cemda.org.mx/quienes-somos/

• Greenpeace México, Sobre Greenpeace. https://www.greenpeace.org/mexico/sobre-greenpeace/

• WWF México, Nuestra estrategia de conservación. https://www.wwf.org.mx/nuestro_trabajo/traer_la_naturaleza_de_vuelta/nuestra_estrategia/

• Falcotitlan SOSTENIBLE, A.C., sitio institucional y página de Facebook. https://www.falcotitlan.mx | https://facebook.com/falcotitlanSOSTENIBLEAC


Publicar un comentario

0 Comentarios